Lo que en un principio parecía una pérdida de 1,5 millones de dólares en transporte de mercancías resultó ser una operación de 5 millones de dólares. Una red de doble intermediación de Ontario utilizaba una empresa ficticia con credenciales caducadas para captar víctimas a través de plataformas de transporte de mercancías en línea: conseguía contratos de transporte a precios reducidos y, a continuación, enviaba a transportistas no autorizados a interceptar y robar la mercancía.
Amazon colaboró con las fuerzas del orden canadienses para apoyar la investigación y el proceso judicial. La colaboración permitió descubrir el alcance total de la operación y contribuyó a la causa penal contra la red.
Este caso pone de manifiesto cómo el fraude en el transporte de mercancías puede pasar desapercibido a simple vista, operando a través de estructuras empresariales que parecen legítimas hasta que una investigación saca a la luz toda la verdad.