Cuando los sistemas de inteligencia artificial de Amazon detectaron una actividad sospechosa dirigida a los productos de Pandora en nueve países europeos, los patrones revelaron una operación delictiva coordinada que se aprovechaba de la complejidad del comercio internacional. La magnitud y la complejidad del asunto indicaban que se necesitaría algo más que medidas de cumplimiento normativo aisladas.
Las capacidades de detección de Amazon identificaron patrones sospechosos y rastrearon huellas digitales. El conocimiento de la marca por parte de Pandora confirmó la autenticidad y reveló cómo los falsificadores imitaban sus productos. Tras más de tres años de investigación, esta información combinada ayudó a las fuerzas del orden chinas a desmantelar varias instalaciones y a conseguir condenas de prisión.
“Esta exitosa colaboración con Amazon demuestra el gran impacto que pueden tener las iniciativas conjuntas a la hora de poner fin a las operaciones de falsificación. Al combinar nuestra experiencia en protección de marcas a nivel mundial con las capacidades de investigación de Amazon, hemos ayudado a las fuerzas del orden locales a desarticular una sofisticada red delictiva” afirmó Peter Ring, vicepresidente sénior y consejero general de Pandora.