El fraude organizado relacionado con los reembolsos opera a escala industrial, con sofisticadas redes delictivas internacionales que se aprovechan de los sistemas de reembolso para obtener beneficios económicos. Uno de estos grupos, conocido como “REKK”, operaba en varias jurisdicciones y era lo suficientemente sofisticado como para eludir la detección aprovechando las lagunas en la aplicación de la ley a nivel transfronterizo.
Amazon y las fuerzas del orden lituanas colaboraron en una investigación que reveló cómo REKK anunciaba abiertamente sus servicios fraudulentos en múltiples plataformas de redes sociales, lo que finalmente contribuyó a desenmascarar al operador de la red.
En 2025, las autoridades lituanas detuvieron al operador y confiscaron aproximadamente 6 millones de euros en activos ilícitos. Amazon ha presentado cinco demandas contra importantes redes de fraudes relacionados con reembolsos y ha colaborado en los procesos judiciales a través de iniciativas como la Operación Chargeback, lo que demuestra que, para poner fin al fraude, es necesario desarticular la infraestructura que hace que estas operaciones sean rentables.